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lunes, 23 de diciembre de 2013

Leyendas bizkainas: Olentzero


www.kulturleioa.com


Hacía mucho que no os hablaba sobre la mitología vasca, pero la llegada del Olentzero está a la vuelta de la esquina, y es imprescindible saber la historia del misterioso carbonero que nos traerá los regalos (o el carbón, según se haya portado cada uno).

Se dice que un día, una lamia, cuando iba a darse su habitual baño en el regato de un río, acompañada de sus galtzagorris, encontró un bebé abandonado.
Le puso el nombre de Olentzero, porque fue maravilloso encontrarle.
Lo llevó a la casa de un matrimonio que vivía en el bosque, los cuales no podían tener hijos, y por lo tanto sabía que le iban a querer mucho y cuidarían de él.
Y allí vivió Olentzero, ayudando a sus padres haciendo carbón y sintiéndose muy querido.
Pero pasó el tiempo, sus padres se fueron haciendo mayores, y llegó lo inevitable: se murieron.
Olentzero se quedó solo y triste.


www.euskalkultura.com

Una de las veces en las que bajó al pueblo a vender el carbón, tuvo que ir al orfanato a repartir, y contempló cómo había muchos niños sin familia, que se sentían tan solos y tristes como él. Así que una vez llegó a su casa, se dedicó a hacer juguetitos con restos de los maderos que tenía para hacer fuego, y la siguiente vez que bajó al pueblo, los repartió entre los huérfanos, mientras les contaba historias de su vida, de su familia y del bosque. Los niños se pusieron tan contentos, y le hicieron tan feliz, que a partir de ese momento, siempre llevaba juguetitos para regalarles.

Una vez, un incendio se desató en el pueblo, y un par de niños se quedaron atrapados en una casa de madera. Olentzero, sin dudarlo, entró a salvarles, los puso a salvo, pero él no consiguió hacerlo, y murió. En ese momento, apareció la lamia, y, por haber tenido tan buen corazón, le devolvió a la vida, y le encomendó la tarea de preparar regalos y repartirlos la noche de Nochebuena entre todos los niños de Euskalherria y para ayudarle en esas tareas, la lamia le proporcionó sus galtzagorris.


Como me imagino que la canción típica os la sabéis todos, os pongo otra de Olentzero, que también es oída, pero igual no tanto.

¡Zorionak!

jueves, 4 de julio de 2013

Leyendas bizkainas: Lamias

www.sakana-mank.com

Las lamias son mujeres muy bellas, con el pelo largo y dorado, y con pies de pato, que viven en los bosques cerca de los ríos. Se las podría considerar las sirenas vascas.

Suelen pasarse horas peinando sus largos cabellos a la orilla del agua mientras cantan con una voz tan dulce que dicen que quien las escucha queda prendado de ellas.
 
www.1276orozko.wordpress.com
 
En Orozco hay una leyenda sobre una de ellas:

Había una vez un joven pastor al que cierto día se le extravió una de sus ovejas, y buscándola, llegó al claro de un bosque, donde descubrió a una hermosa dama cantando una bella canción mientras peinaba su largo cabello dorado. La joven, al darse cuenta de que la espiaban, se zambulló en el agua, y desde allí le preguntó:
-¿quién eres?
- Me llamo Antxon, y tú, ¿cómo te llamas?
La lamia, riéndose, desapareció agua adentro.

Antxon regresó con su rebaño, pero después de estar días sin dormir, decidió volver al bosque en busca de su amada.

En efecto, en el mismo claro donde la encontró por primera vez, estaba su lamia esperándole.
Después de pasar unas cuantas horas sin hablar, contemplándose el uno al otro, la lamia le preguntó:
-¿te casarás conmigo?
--, le respondió sin ninguna duda Antxón.
-Entonces, como señal de compromiso, te entregaré este anillo-, repuso la lamia.
Y Antxón se lo colocó en el dedo anular.

Cuando el pastor dió la noticia en su casa, su madre le respondió que quién era la chica, y al contarle la historia, le advirtió que la mirara los pies, ya que podía ser una lamia, y las lamias y los humanos no podían casarse.

Antxon fue corriendo al bosque a ver a su amada, y queriéndola dar una sorpresa, vió que sus pies no eran como los demás. Tenían forma de pato.
Presa de una gran tristeza, se metió en la cama y murió de pena.

El día de su entierro, la lamia acudió, le cubrió con una sábana de oro y siguió al cortejo hasta la puerta de la iglesia, ya que no pueden entrar dentro. Entonces se fue de nuevo al bosque y lloró por su amor. Tanto lloró y lloró, que dicen que sus lágrimas formaron un manantial que recuerda el amor imposible entre la lamia y el pastor.

Estoy enlazando esta entrada a la fiesta de enlaces de Personalización de blogs.

jueves, 20 de junio de 2013

Leyendas bizkainas: Noche de San Juan

 
www.ojodigital.com
 
La noche del 23 de junio, es decir, este domingo, es la noche de San Juan, como todos sabéis. Es una noche mágica en la que todo puede ser posible.
Coincide con el solsticio de verano, la noche más corta del año, y en ella abundan una gran cantidad de ritos paganos.
 
Se celebra en casi todos los pueblos y barrios, así que seguro que tenéis cerca una hoguera para poder saltarla y hacer que se cumplan vuestros deseos.
 
 
 
Esta noche es una de las pocas del año en la que las sorginas celebran sus akelarres (otra es el solsticio de invierno, un poco antes de Navidad, en Santa Lucía), y coincide con la mudanza de Mari a su nueva cueva.
 
Por cierto, ¿sabéis de dónde viene que a las brujas las pintemos con berrugas y suelan estar acompañadas de un gato, cuervo o similar?
Se decía que las sorginas que le eran fieles a Akerbeltz, él les transmitía el poder de cambiar de forma a su antojo, además de dotarlas de un tercer pezón (aquí entran las berrugas en acción) para amamantar al demonio transmutado en forma de animal (el gato negro, etc.)
 
Y también es nuestra única oportunidad en el año de "cazar" galtzagorris. Para ello tenemos que dejar una cajita abierta en el monte (los galtzagorris no viven en todos los montes, así que debemos averiguarlo antes, pero os doy la pista de que es bastante frecuente que habiten cerca de Mari) y al día siguiente ofrecerán sus servicios al dueño de la caja.
 
¿Dónde tenéis pensado celebrarla? ¿en vuestro pueblo o barrio hacéis algo especial esa noche?
 


miércoles, 5 de junio de 2013

Leyendas bizkainas: Galtzagorris



Como os prometí, aquí os traigo a otros personajillos que viven en nuestros bosques.
Estos duendecillos, que caben en una caja de cerillas, son los primeros seres que creó Mari, por eso están en segundo lugar.
Se llaman Galtzagorris, y son duendecillos con una fuerza sobrehumana y muy difíciles de atrapar.
Cuando vas al monte y consigues llegar a la cima, ¿no notas una alegría y una paz inexplicable? Pues son los galtzagorris, que te contagian su felicidad.
Lo mismo que nos ayudan, sobre todo a los niños que se han perdido en el bosque, a encontrar el camino a casa.
Aunque de buen corazón, son muy traviesos, y provocan más de un trastada.
Como su propio nombre indica, van vestidos con unas calzas rojas, y dicen que si consigues atrapar a uno te ayudarán en tus tareas diarias.
 
¿Os cuento un secreto? Pero esto no se lo digáis a nadie, ¿eh?
Ellos fueron los que encontraron un bebé abandonado en el bosque, que luego llegaría a ser el Olentzero. Sí, el mismo que nos trae los regalos en Navidad. Y los Galtzagorris son sus ayudantes, así que hay que portarse bien durante todo el año, no sólo en vísperas, para que no se chiven. Que con lo pequeños y traviesos que son, se cuelan en todas las rendijas y nos vigilan siempre.
 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Leyendas bizkainas: Mari


Inauguramos una sección que espero que os guste.
Cada 15 días voy a intentar contaros una leyenda de Bizkaia, y presentaros a los diferentes personajes que conforman nuestra mitología.
 
Nos estrenamos, como no podía ser de otra manera, con la diosa Mari. La figura principal y en torno a la cual confluyen el resto de seres mitológicos vascos.


 
 
Representa a la madre Tierra y entre sus funciones, está la de castigar la mentira, quitándote lo que has negado para impartir justicia, el robo y el orgullo. 
Su consorte se llama Maju y tiene dos hijos: Mikelats (el malo, que provoca tormentas y pedriscos que diezman el ganado y las cosechas) y Atarrabi (el bueno).
Dicen que cuando Mari y Maju se unen se forman las tormentas.
 
Puede adoptar diferentes formas, la más conocida de las cuales es la de una hermosa mujer con una larga cabellera rubia.
 
Habita en diferentes moradas, como el monte Oiz o el Txindoki, pero la más importante es la cueva del Amboto. Concretamente en la parte este del monte, cerca de la cumbre.
Se dice que cada 7 años cambia de cueva, surcando los cielos montada en un carro de fuego. 
Si quieres saber en qué morada está, fíjate en la entrada de la cueva  porque estará envuelta en nubes.
A estas cuevas se va a rendirle tributo para pedirle ayuda, pero tienes que seguir rigurosamente el protocolo para no enfadarla. Atentos:

◙ Hay que tutearla.
◙ Tienes que salir de la cueva de la misma manera que has entrado. Es decir, si entraste andando hacia delante, tienes que salir marcha atrás, sin darla la espalda.
◙ Nunca te sientes en su presencia, aun cuando te invite a hacerlo.
◙ Esto no forma parte del protocolo, pero no está de más llevarle algun tributo
 
 
Si conocéis alguna leyenda concreta y queréis que la publique, me podéis mandar un correo a jomeaburro@hotmail.com

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